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CARTA ABIERTA A JOSÉ MARÍA AZNAR

 

Dr. Mohamed Lemrini El Ouahhabi

Muy Sr. suyo:

Me parece increíble que, a estas alturas, un ex como usted diga las barbaridades que dice. Cuando lo hace, parece usted como salido de una caverna con el pelo largo, despeinado, enredado y sucio, balbuceando cosas incomprensibles para un ciudadano del siglo XXI. Parece como si le hubieran liberado de una cueva, después de permanecer raptado y secuestrado tres mil años.  

Por su madre, dígame ¿qué ha sentido usted cuando George le puso la mano encima del hombro, en esa instantánea que estos días ha publicado toda la prensa?, ¿qué se ha creído que era, también junto a George, desparramado en ese sillón con los zapatos puestos sobre la mesa en el rancho de Crawford?

¿Se ha sentido Dios?

¿Se ha sentido lo más importante del Mundo?

¿Se ha sentido protegido y protector al mismo tiempo?

¿Se ha sentido mejor que sus antecesores y que su predecesor en el cargo?

¿Se ha creído que España, nuestra España, ascendía a los cielos por su valentía y su coraje?

Porque ¡no creo que se haya creído usted que le ha metido un gol a George! Bueno, después de todo, me parece a mí que es usted un inconsciente e irreflexivo que se lo cree todo.  

Mire usted, la situación de Irak lejos de estar “muy bien”, es caótica y desesperante por todas las vicisitudes, todo el sufrimiento, la miseria, las calamidades, la destrucción que ha vivido y sigue padeciendo. Por la muerte de tantos inocentes, por el número de huérfanos y por la cantidad de refugiados que han abandonado su casa y su trabajo. ¿Acaso le parecen pocas ciento cincuenta mil almas y doscientos periodistas iraquíes muertos, cuatro mil soldados norteamericanos, casi doscientos británicos, amén de los contingentes de otras nacionalidades también abatidos?

 Irak  carece de alimentos, de agua, servicios sanitarios y de escuelas. En Irak no hay seguridad, falta trabajo y el desempleo ha superado todas las expectativas. 

Más de cuatro millones de iraquíes se encuentran actualmente refugiados en Siria y en Jordania donde, después de crear y fundar nuevos barrios, están viendo sus ahorros agotarse por lo cual deciden volver a su país sin nada; sin ahorros y sin trabajo.

Es cierto que con Sadam no eran libres, no tenían democracia, no tenían elecciones y no podían votar a su antojo. Es cierto que muchos no eran felices, vivían en una dictadura con el Baaz como único partido. No podían hablar, opinar y casi pensar sin ser controlados y vigilados.

Estamos de acuerdo que Sadam Husein no era precisamente un ángel, no era benévolo, ni compasivo y trabajaba para él y para los suyos más que para su pueblo. Era un tirano, saqueador, destructor, dictador, soberbio, asesino, medieval, terrorista de Estado, sanguinario y no sé con cuantos adjetivos más se le puede calificar.

Pero también es cierto que, atrincherados en su país, trapicheaban y vivían con los suyos aunque esa no era la mejor manera de vivir. Tiempo tenían ellos solos para solucionar su problema, derrocar y derrotar a  su dictador para poder labrarse un futuro, su propio futuro, con sus propias manos.

Ahora la gente normal no puede salir, no puede trabajar. No hay alimentos, los niños no pueden ir al colegio, no pueden jugar y personalmente creo que están peor que con su dictadura.  ¿Qué interés tenía su amigo George al convertir como socio a España en esta contienda? ¿Porqué España? ¿Porqué usted? ¿Porqué no Alemania, Francia, Japón o Rusia que son más potencias mundiales? No será que le han mandado al carajo.  

El desorden y el caos han hecho que los grupos armados secuestren, asesinen, practiquen el pillaje, robando a su antojo y torturado a la población civil para asentar su hegemonía. ¿Cuantos homicidios selectivos se han llevado acabo? ¿Cuántos ataques suicidas?

¿Dónde está la paz prometida?

¿Dónde está la seguridad, el bienestar,….? 

Es muy fuerte. Que una simple sospecha le lleve a usted a participar y a justificar la invasión de un país, me parece una gran imprudencia, me parece una bestialidad.

¿Porqué quiere erigirse en salvador del mundo?, los españoles no le hemos pedido que nos salve de Sadam, de su dictadura ni de su arrogancia. Acaso se veía usted en la cúspide de la benevolencia, allá arriba por encima de los humanos mortales, o ¿qué se creía usted que iba a devenir? 

¿Cómo y porqué se ha dejado usted arrastrar por un cowboy; un mal cowboy. Un tirano del Mundo, un buscador de peleas ganadas de antemano. Él tenía y tiene sus intereses, pero ¿cuáles son los intereses de usted? ¿Qué sale usted ganando enemistándose y enemistándonos con un país, con un pueblo que no nos ha hecho nada? 

Cierto es que Irak había sido siempre un país dividido: chiís, sunníes, kurdos, baacistas, independientes, pro kuwaitíes, pro saudíes, etc., cada uno tirando para sí; pero hay que tener en cuenta que fue una gran  civilización, la cuna de la civilización humana, la tierra entre los ríos Tigris y Ufrates.  

¿No es cierto que Al Qaeda, inexistente e inoperante en Irak durante la época de Sadam, ha abierto un frente de la yihad en ese país llevando el terrorismo también allí?

¿Cuántos atentados, destrucciones, disparos de toda clase se han efectuado en estos cinco años teniendo como objetivo la desgraciada población. 

Bush, al cumplirse cinco años de la invasión, ha afirmado que la guerra de Irak es “justa, noble y necesaria”. Esta afirmación nos lleva a pensar dos cosas: que en vez de guerra lo de Irak ha sido una invasión y aunque así no fuera, ninguna guerra puede ser  justa, noble y necesaria. 

Muy Sr. suyo: Usted dice que “volvería a hacer lo mismo”, ¿no se da usted cuenta de cuánto sufrimiento, cuánto dolor, cuánta miseria y cuánto desastre se ha afligido al pueblo iraquí.

¿Porqué no se pone usted en piel ajena para comprobar cuánto se puede sufrir cuando se pierde a un familiar, cuando destruyen su casa, cuando se ve uno privado de libertad, cuando no se encuentra nada para comer, cuando no se encuentra ni un chusco de pan para aliviar el lloro de un niño y ni un vaso de agua para calmar la el sed de un anciano. 

En Irak no hay servicios sociales, no hay seguridad social, no hay seguros, nadie cubre los gastos de ningún destrozo ni remienda los desastres de un ataque.

En Irak no tienen a quien reclamar, lo único que pueden hacer es denuncian. Denuncian a personas como usted que les han llevado a la desgracia y a la destrucción. 

 

 *Profesor de la Universidad Europea de Madrid

 

 

 

 

 

 

 

 

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Editor:
Abdelkader Chaui 
Equipo de Argan cultural: Gonzalo Fernández Parrilla, Malika Embarek López,  Ali Kacem, Mohamed Khaldi, Said Messari
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